Juan R.
Trabajé veinte años en un taller con máquinas y el zumbido lo traigo desde entonces. No se me quitó, para qué digo que sí. Lo que sí cambió es que ya no me desespera tanto en la noche; empecé también a dormir con un ventilador prendido, que lo leí aquí. Entre las dos cosas, descanso mejor.